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04/09/2014

Un miercoles despues de cinco meses

Quedamos en el bar de siempre a las 11, salí de casa a las 9,45 para que me diera tiempo a llegar, a las 10,55 cuando llegue no estaba allí, asi que le espere apoyada en un coche a que llegara, la mañana estaba fresca y lo notaba.

No había terminado el cigarro cuando le vi llegar andando por la calle en la que había dejado mi coche, me sonrió y se acercó a mi, tire el cigarro y le di un beso, tranquilo, dulce y con todo el deseo y la pasión que invadía mi cuerpo.

Tomamos un café tranquilos en la barra, cada vez que se acercaba a mi, me apartaba un poco de él, quería saber si había hecho lo que me había pedido pero quería esperar a que llegaramos al coche.

Salimos del bar y fuimos al super que había cerca del coche, compramos agua, unos sándwiches y algo dulce para pasar la mañana. Pago la compra y fuimos al coche, el se quito la chaqueta, yo no me quite la gabardina, me senté en el coche y me puse el cinturón.

Arranco el coche y fuimos charlando hasta que salió de la localidad en dirección al hotel, era un viaje corto una media hora, cuando tomo la carretera que nos conducía allí, me pidió que desabrochara la parte superior de la gabardina, lo hice y metió su mano fría en mi pecho derecho buscando mi pezón, lo pellizco y jugueteo con el entre sus dedos, busco el izquierdo e hizo lo mismo, lo estaba deseando desde que le vi, y un suspiro delato mi deseo por seguir con ese juego.

Me pidió que abriera las piernas y moviera el culo hacia delante, para dejar mi sexo a su disposición, metió la mano y empezó a acariciar mi clítoris, excitándome y haciendo que instintivamente cerrara las piernas, me pidió que no las cerrara, que quería llegar hasta mi vagina para comprobar como las bolas me excitaban con el paseo que habíamos dado, siguió jugando con mi sexo mientras que me pidió que sacara mis pechos y yo misma los pellizcara, me iba a correr, no aguantaría mucho rato mas, la excitación era total y se lo dije, paró, y cuando había vuelto a cerrar la gabardina, volvió a meter la mano en mi sexo, rozándome con la yema de los dedos, le suplique que no parara, ahora no, pero volvió a parar, habíamos llegado al hotel, casi sin darme cuenta, no vi la carretera en ningún momento.

Cogió la habitación fuimos al parkin, cerro la puerta, y saco del maletero su bolsa mientras yo bajaba del coche, me pego al coche y me dio un beso, largo, intenso, cargado de deseo, pegándose a mi cuerpo para que notara su pene abultado bajo los pantalones.

Entramos en la habitación dejo todas las cosas mientras yo me quitaba la gabardina y los zapatos, dejándome la combinación y las medias, porque asi me lo había pedido, le ayude a desnudarse, al bajar su pantalón, me entretuve en lamer su pene, juguetear con mi lengua en la punta, y lamiéndolo desde los testículos hasta la punta mientras dejaba sus pantalones en los tobillos, le ayude a sentarse en la cama, quite sus zapatos y calcetines, los pantalones y los calzoncillos, los aparte y me puse entre sus piernas, le bese, y le tumbe en la cama, acariciando su pecho jugando con sus pezones y bajando hasta su pene, para llevarle al borde del orgasmo con mi boca y mis manos, lami, chupe e introduje el pene y los huevos en mi boca, cuando no aguanto mas se incorporo y me hizo parar.

Me pidió que me pusiera de rodillas en la cama, frente al espejo, se tumbo debajo de mi y empezó a acariciar mi coño depilado con su lengua busco mi clítoris mientras que tiraba del cordon de las bolas y las sacaba para introducir sus dedos y masturbarme, me pidió que me quitara la combinación y me acariciara el pecho para que el me viera, mientras seguía masturbándome y acariciando mis labios y mi clítoris.

Nuevamente al borde del orgasmo y loca de excitación paro sus caricias, me pidió que siguiera en esa posición me dio el vibrador y me pidió que me masturbara con el, quedándose con el mando y haciendo que vibrara cuando el quería, de pie frente a mi, me miraba y acariciaba su pene, al mismo tiempo que yo hacia que el vibrador entrara y saliera de mi vagina, se acerco a mi y me pidió que volviera a comerle, empece a comerle su pene, mientras el vibrador se movia dentro de mi vagina y el, cogiendo mis pezones los pellizcaba y jugueteaba con ellos hasta que le dije que no aguantaba mas y que me correría, se aparto y se sento delante de mi acariciándome el clítoris con una mano y con la otra pellizcando mis pezones hasta que un orgasmo intensísimo recorrió mi cuerpo haciéndome temblar.

Con el vibrador dentro y aun temblando me pidió que me tumbara en la cama, me quito las medias y saco el vibrador, se tumbo sobre mi y me penetro, el orgasmo continuo sin perder la excitación.

Cuando mi respiración se hubo relajado nos fuimos a la ducha, pegada a la pared, cogió la ducha y puso el chorro de agua caliente en mi coño y con sus manos fue acariciándome para volver a excitarme, aunque no había bajado mi excitación y mi deseo en ningún momento, cambio el agua caliente a fría, y la sensación hizo que cerrara las piernas, pero me pidió que las abriera y siguió con las caricias, puso la ducha con agua templada en su sitio y me beso, me pidió que volviera a comerle el pene mientras que el agua recorría su cuerpo y asi lo hice, hasta que me pidió que parara me dio la vuelta y me pego a la pared nuevamente, me agarro por los pechos y volvió a penetrarme mientras jugaba con mis pezones, los pellizcaba con dos dedos mientras los frotaba con otro, me estaba volviendo loca, no aguantaría mucho mas.

De repente paro, cerro el grifo, me dio una toalla y nos fuimos a la cama nuevamente, me pidió que me pusiera a cuatro patas en la cama, le gustaba ver como colgaban mis pecho en el espejo, cogió el dildo y puso lubricante, me penetro y con el dildo fue dilatándome el ano, cuando todo el dildo entro fácilmente, cogió el consolador de doble penetración y saliéndose el metió el consolador en mi ano y mi vagina, jugando con ellos y acariciando mi clítoris a la vez, le pedi que me penetrara el por el ano, asi que saco el consolador, cogió el vibrador y lo puso debajo de mi cuerpo y poco a poco fue penetrándome por el ano, sus gemidos no le dejaban hablar, solo atino a decir que me masturbara con el vibrador, lo cogi, y lo introduje en mi vagina haciéndole vibrar, acompase mi masturbación a su movimiento y tuve un orgasmo increíble, paro cuando el estuvo a punto de correrse también, se tumbo en la cama, quito el vibrador de mi vagina y me pidió que me subiera sobre el.

Empece a moverme despacio, mientras el jugaba con mis pechos nuevamente, a medida que aumentaba el ritmo, el presionaba mas fuerte mis pezones, y masajeaba mis pechos, fuimos aumentando el ritmo hasta que los dos llegamos a un largo e intenso orgasmo.

Tumbada sobre el, consegui relajarme, me levante fuimos al baño, nos aseamos y nos sentamos a comer, uno al lado del otro, cubierta con la toalla, mientras comíamos, busque su pene y empece a acariciarlo, intentando que no se atragantara y charlando, cuando termino de comerse su sándwich, metió las manos entre mis piernas y empezó a acariciarme, hasta que llego un momento que no podía hablar, estaba nuevamente excitada, asi que fuimos a la cama para estar mas comodos y relajados.

Al tumbarnos en la cama, me arrope con la sabana, pero el la quito quería verme en el espejo del techo, y verse el también, se tumbo a mi espalda, metió sus piernas entre las mias, y empezó a acariciarme, desde los pechos hasta mis labios vaginales, mientras besaba mi cuello mis hombros y al girar la cabeza mi boca, me pidió que me tumbara boca arriba, abriera las piernas y subiera los brazos hacia arriba, cogió el vibrador, le puso un poquito de lubricante y lo puso entre mis piernas, apoyado sobre mis labios y el clítoris, lo puso en marcha y me pidió que no me moviera para que no se cayera, mientras acariciaba mi cuerpo, lamia mis pezones y jugaba con ellos, cuando no aguante mas la vibración me moví, y él lo cogió y lo introdujo en mi vagina, se levanto y me ayudo a bajar hacia los pies de la cama, se tumbo a mi lado y puso su pene a la altura de mi boca, empecé a jugar con el, a masturbarle y a lamérselo hasta que el nuevamente me pidió que parara, pero el no paro, siguió masturbándome, acariciándome y mirando al espejo del techo, me pedia que mirara, que viera como me masturbaba en el espejo y como separaba mis labios y acariciaba mi clítoris hasta que un nuevo orgasmo volvió a invadir mi cuerpo. Se puso entre mis piernas y me pidió que me acariciara mientras el se acariciaba y se masturbaba hasta correrse sobre mi cuerpo.

Fuimos a la ducha de nuevo, nos duchamos juntos, y nos volvimos a tumbar en la cama, no dejo de acariciarme, de jugar con mi cuerpo, y de excitarme hasta que llego la hora de irnos, nos vestimos, y seguía excitada fruto de los últimos juegos, me pidió que no me pusiera las bragas hasta que no llegáramos a por el coche, en el viaje de vuelta, con sus caricias hizo que tuviera otro orgasmo.

Me acompaño hasta el coche, me dio un beso y se despidió de mi con un hasta otra preciosa.

Fue un miércoles intenso, excitante y cargado de pasión, deseo y morbo.

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Piensa en mi cuando te toques

Al final de un arduo día necesitaba descansar, tenia tanto sueño que me quité todo excepto las medias y así con el cuerpo al descubierto me metí a la cama. Entre sueños recordé que mi novio me había acompañado a casa y ni cuenta me di si se había ido o se había quedado conmigo, al abrir los ojos me llevé una gran sorpresa: Él estaba ahí en un lado de la cama, junto al buró con mi portátil encendido y una muy notable erección ¿imagínate como me puso el verlo así? Esa respiración agitada y e l movimiento que provocaba en la cama al tocarse me volvió loca, inmediatamente sentí como me humedecía al notar como Diego alternaba su mirada entre el ordenador y mi sexo al descubierto sin sospechar siquiera que yo estaba despierta.

No pude aguantarme mas y gire hacia él, quien trataba de ocultar de alguna manera lo obvio; sin decir nada levante mis torneadas piernas cubiertas con mis medias y con una de ellas cerré el portátil, terminé de acercármele a gatas y fui directo a lamerle el miembro. Diego estaba confundido y excitado, miraba morbosamente mis piernas y mi culo sin poder contener sus jadeos de placer, coloqué su rostro entre mis piernas para silenciarlo pero lo detuve entes de que lograra que me corriera, deseaba mucho más, quería que esa vigorosa polla me embistiera hasta partirme en dos.

Me monté sobre mi chico que con las manos adheridas en mis nalgas marcaba mi ritmo, estaba deliciosamente caliente, palpitante, a punto de estallar. –Espera nene, aun ahí más. Bajé una vez mas a probar mi sabor favorito y ya bien lubricado me movió agresivamente y llevó mis rodillas hasta mis hombros, esto dejó al descubierto todo mi sexo y con una mirada lasciva me dijo – ¿Quieres que te la meta zorrita? Al oírlo mi conchita se humedeció como nunca y antes de poder responder algo ya tenia su miembro dentro, se movía tan rápido y cada vez mas y mas fuerte. Lleve mis dedos a su boca y después hacia mi conchita, mientras el me penetraba yo acariciaba mi mojada conchita, los movimientos sobre mi clítoris se aceleraban cuando de su boca salían frases sucias.

Creí que ese momento no podía ser mas perfecto hasta que recordé que nos habíamos olvidado de mis tetas que con los pezones endurecidos reclamaban atención, fue como si diego pudiese adivinar mis pensamientos cuando en ese momento se acercó a recorrer mis tetas con su lengua, estaba tan excitado que sus besos se convirtieron en mordiscos, me humedezco solo de recordar como aquel dolor que provocaban sus dientes sobre mi pecho resultaba en un placer alucinante. – ¿Quieres mas perra? –Dijo Diego, yo entre jadeos y gemidos apenas pude pronunciar –A las putas nos gusta por detrás

Jamás alguna frase le había puesto tanto, fue hacia mi conchita a juguetear con su lengua dentro y fuera de mi, llevo mi mano a mi trasero e hizo que me penetrara a mi misma; enseguida me giró y mientras admiraba mis nalgas unos segundos pude sentir como se le ponía aun mas dura, golpeó mi trasero y me penetró por detrás rápida y fuertemente, mi espalda se arqueo al sentir su miembro entrar. Imagínenme ahí a la orilla de la cama, colocada en cuatro, excitada al cien, mis grandes tetas rebotando por el movimiento mientras el me penetraba el trasero y me daba azotes…

Sabia que un gran orgasmo estaba por llegar, llevé una mano hacia mi conchita y sentí como escurría y palpitaba así que introduje mis dedos, estábamos extasiados al sentir como era penetrada por ambos lados. Diego movía mas rápido la pelvis, con una mano estrujaba mis tetas mientras que con la otra arañaba mi espalda. Placer, dolor, jadeos, éxtasis, ahhh! Se corrió dentro de mi culo y se tiró a la cama, yo disfrutaba la sensación de humedad en ambos orificios mientras el orgasmo me dejaba tumbada…

Al amanecer mi chico no estaba, rondaba en mi cabeza la duda de si había sido uno de esos deliciosos y recurrentes sueños fantasiosos o si realmente había pasado, me dirigí al espejo y mi desnudo reflejo me dio la respuesta; aun tenia ese gustito de placer en el rostro, las tetas con moretones de mordiscos, la espalda marcada y mas ganas de follar que nunca. Entonces recordé que después de ese memorable polvo y antes de quedarme dormida le dije a Diego: -Piensa en mí cuando te toques…

Besitos, Susan de porno frikis.

Andrea, mi hembra sumisa

Cada viernes, despues de una semana dura de trabajo, esperaba poder disfrutar de mi hembra. Se llamaba Andrea, era una bella mujer morena, delgada pero muy esbelta. La llamaba a media tarde para que se preparase para mi. Ella entonces llegaba a mi piso y despues de hacer las tareas del hogar se duchaba, depilaba y arreglaba para mi. Se ponia un tanga minusculo, tacones de 10 cm y una bata transparente.

Yo llegaba cansado y desde entonces todo eran atenciones para mi. A mi llegada lo primero que hacia era mostrarme su sumision. Se arrodillaba, me bajaba los pantalones y cogia mi miembro para llevarselo a su boca. Sus labios eran gruesos y su lengua no paraba de limpiar mi pene. Lo chupaba una y otra vez hasta que le decia basta. porno caliente Entonces yo la manoseaba, le acariciaba sus nalgas, sus senos, acercando mis dedos a su vagina y a su ano.

Despues acostumbraba a ducharme, ella me desvestia y me enjabonaba, con sus manos y su lengua iba recorriendo todo mi cuerpo peludo. Me masajeaba la espalda, mi abdomen, mis testiculos y mi pene. Acercaba a mi su bello cuerpo de hembra, estaba siempre muy cerca de mi para que yo pudiese disfrutar de todo su cuerpo. Me encantaba acariciar sus nalgas y sus senos. Sus pezones eran grandes y oscuros, me encantaba mordisquearlos y succionarlos, y mas todavia oirla gemir de placer.

Despues de la ducha me secaba y vestia, listo todo para relajarme mas todavia y empezar a cenar. Mientras ella preparaba la comida, era una gran cocinera, yo me distraia con la prensa y viendo su ir y venir del comedor a la cocina. Sus piernas eran muy largas y un poco musculadas, toda su tez morena, me encantaba verla andar con esos tacones que resaltaban aun mas su figura. Su tanga me permitia disfrutar de sus nalgas y la bata transparente me permitia ver sus grandes senos que se iban moviendo y balanceando. En esos momentos mi pene quedaba erecto y cuando ella se daba cuenta venia junto a mi y me lo chupaba, dejandome sus senos y nalgas a mi alcance y deleite personal.

La cena acostumbraba a ser muy buena, tanto para mi paladar como para mi vista. Me encantaba verla comer y disfrutar de su belleza. Despues de la cena tomabamos alguna copa y nos ibamos a dormir. Siempre le pedia que subiese ella primero a la habitacion y se preparase para mi. A mi me encantaba me esperase estirada desnuda mostrandome su espalda y sus nalgas, sin quitarse los tacones. A mi llegada ella siempre parecia dormida pero esperando su completa racion. yo siempre empezaba a acariciar sus nalgas y su ano, mis dedos recorrian todo su cuerpo sin cesar. Le encantaban los azotes que le daba y no podia resirtirse a empezar a chupar mi pene sin mas demora. El 69 era una de las primeras posturas donde yo empezaba a disfrutar de sus mieles y ella se apropiaba de mi pene erecto. La pasion se desataba y yo empezaba a darle a su vagina por detras, mi miembro carnoso entraba en su vagina humeda y ella empezaba a gemir. Ella en posicion de 4 y yo dandole fuerte, chocando mis testiculos con su vagina.

Ella no paraba de gemir, lo hacia en un tono bajo que a mi me excitaba. Luego le daba la vuelta y ponia sus piernas sobre mis hombros para darle mas fuerte. Me encantaba esa posicion pues a continuacion cambiaba su vagina por su ano a mi eleccion. Ella gemia y me agradecia la posesion, me pedia que la llamase su hembra, y me prometia fidelidad eterna. Despues de encularla siempre se llevaba mi pene a su boca para dejarlo bien limpio. Luego me gustaba explotar denbtro de ella poniendola otra vez como una perra y embistiendola muy fuerte hasta que no podia aguantar mas y le derramaba todo mi semen.

Al dia siguiente me preparaba el desayuno, en la cocina yo solia acercarme a ella por detras y se la metia sin avisar, mientras exprimia las naranjas para el zumo, usandola a mi entero antojo y capricho. Despues a media mañana se marchaba, tenia familia que cuidar. Hasta el siguiente viernes.

easy way